Ingredientes: 1 kg de harina de fuerza, 25g de levadura fresca, 20g de mantequilla, 25 cc de aceite de girasol, 20g de sal y 600cc de agua.

Elaboración: Desgranar la levadura en un bol.
Añadir el agua a temperatura ambiente, el aceite y la mantequilla. Mezclar con una cuchara de madera. Agregar poco a poco la harina cernida con la sal.
Formar una masa tierna y trabajarla hasta que está suave al tacto.
Cubrir y dejar reposar unos 20 minutos.
Dividir la masa en porciones de 40gr y hacer los bollos. Poner sobre la mesa bien enharinada.
Cubrir y dejar reposar durante 30 minutos más.
Estirar con un rodillo cada bollo hasta dejarlo de unos 2 mm de grosor, tratando de lograrlo de una sola pasada. Colocar sobre una placa enharinada, cubrir y dejar fermentar un poco.
Poner en el horno precalentado a 230º C durante 6 minutos.
Retirarlas apilarlas y cubrirlas con un paño para que la humedad las ablande un poco y se mantengan frescas por más tiempo.

Una vez frías, guardarlas dentro de bolsitas de congelación y conservarlas en el congelador.
































