Es más ligero que muchos otros bizcochos y el añadido de la mantequilla fundida hace que mantenga mejor la forma que un bizcocho clásico.
Ingredientes: 100gr de harina para bizcochos (con gasificante o levadura), 4 huevos, 100gr de azúcar glass y 25gr de mantequilla.
Elaboración: Poner los huevos y el azúcar en un bol grande.
Colocar el bol sobre un cazo con agua caliente (que esté al fuego, pero no hierva).
Batir la mezcla con las varillas de una batidora, hasta que se vuelva pálida y de la consistencia de la espuma.
Retirar el bol del calor y batir hasta que se enfríe.
Derretir la mantequilla en el microondas.
Tamizar la harina y con una cuchara, añadir con cuidado a la mezcla, la harina y la mantequilla.
Engrasar y enharinar un molde, verter la mezcla en el molde e introducir en el horno previamente calentado a 180ºC, hasta que el bizcocho haya subido, tenga un aspecto dorado y se vuelva esponjoso al tacto.
Dejar enfriar en una rejilla.










