¡¡Bueeeenos días!!
¡¡Otoño, por fin, primeras lluvias!! Bienvenidas, que son muy necesarias.
Estos días invitan a encender el horno y hacer unos bollitos tipo suizos... Pues ellos son los protagonistas de hoy.
El bollo suizo (a veces simplemente suizo) es un bollo tipo brioche elaborado en las pastelerías madrileñas.
Se
trata de un bollo que suele acompañar a un desayuno con café con leche,
aunque yo lo suelo tomar solo, para disfrutar de su delicioso sabor y
textura esponjosa.
El nombre originario dado a este tipo de bollo es el de bollo de leche, se servía como desayuno y merienda habitualmente en los cafés de
finales del siglo XIX en Madrid.
La oferta tan exitosa que se hacía de
él en Café Suizo, hizo que al principio se les denominase "bollos del suizo" y finalmente simplemente como suizos.
Su elaboración fue muy popular a comienzos del siglo XX cuando se introdujo en la repostería española la conocida como levadura francesa.
Ingredientes:
170 gr de leche, 75 gr de azúcar, 120 gr de mantequilla, 40 gr de
levadura prensada fresca de panadería, 4 huevos medianos, 590 gr de
harina de fuerza, 1 pellizco de sal, 1 huevo batido para pincelarlos,
100 gr de azúcar humedecida.
Elaboración: Poner en el vaso del Thermomix la leche, el azúcar y la mantequilla ( todo a temperatura ambiente), programar 2 minutos, 37º velocidad 2.
Agregar la levadura y los huevos mezclando 5 seg, vel 5.
Incorporar la mitad de la harina y mezclar 15 seg, vel 5.
Añadir el resto de la harina con la sal y programar 3 min, vaso cerrado, vel espiga.
Dejar reposar la masa dentro del vaso hasta que doble el volumen unos 30 minutos aproximadamente.
Retirar
la masa sobre la encimera enharinada, (quedará una masa blanda y pegajosa), le damos forma cilíndrica y con
la espátula o un cuchillo cortamos porciones de 65 gr aproximadamente, dándole forma de bola.
Formar los bollos
aplastando ligeramente las porciones de masa, colocar sobre papel
de hornear en la bandeja del horno y dejamos reposar en un lugar
templado y sin corrientes de aire hasta que doble su volumen (unos 45 minutos
aproximadamente).
Con un cuchillo muy afilado o un cutter de cocina, hacerles un corte a lo largo.
Pintar con
huevo batido y espolvorear con el azúcar humedecido.
Precalentar el
horno a 250º y cuando los bollos hayan doblado su tamaño, hornear
5 minutos.
Nota: La cocción ha ser rápida para que queden tiernos y como siempre os digo, el tiempo de penderá de cada horno.
La miga del suizo es muy tierna recién horneados, pero a medida que pasa el tiempo se va resecando, los puedes congelar recién hechos una vez fríos.
Conservar durante dos o tres días en latas de hojalata, cubiertos con una servilleta de papel y cerrada.
Después pierden su frescura, puedes rebanarlos, ponerlos en el tostador de pan y untarle un poco de mantequilla.
Y como siempre digo, sino tienes thermomix, adapta esta receta a tu amasadora, robot, o hazlos tradicionalmente, que igual te salen más buenos que los míos.